Quién dijo que todo está perdido?

ARGENTINA | Norberto Ganci – Ante las situaciones que acontecen en Nuestra Patria Grande, donde pareciera que el imperialismo y toda su mezquindad han retomado parte del control y poder que les fuera arrebatado casi una década atrás, bien vale rescatar mucho de la memoria para reflexionar, sobre aquellos sucesos que se distinguieron en determinados momentos históricos y los actuales.

En dos puntos distantes del planeta y de la historia suceden dos acontecimientos que quedaron muy bien marcados, generando mucho material logrado por los análisis que de ellos se realizaron, así como las interpretaciones contrapuestas, enfrentadas y los fanatismos expuestos de un lado y otro.

El primer acontecimiento que rescatamos para ejemplificar es el hoy conocido y referenciado por el Historiador Norberto Galasso, como Guerra de la Triple Infamia, ya que entre 1864 y 1870 Argentina, Brasil y Uruguay combaten militarmente contra el Paraguay. El tratado en sí fue firmado el 1° de Mayo de 1865 entre los tres países mencionados.

Rescatemos parte del trabajo de Galasso cuando describe la situación del Paraguay antes de los enfrentamientos: “… ¿Qué era Paraguay en 1860? Era el país más desarrollado de América del Sur. Era la realización práctica del programa morenista. La explotación de la yerba mate era monopolio gubernamental. Igual cosa ocurría con las maderas de construcción. También existía el monopolio gubernamental del tabaco. (…) Existía también en Paraguay, gran cantidad de lo que se dio en llamar Campo de la patria y Monte de la patria, de uso común para el vecindario. El gobierno hizo acordar repartos de tierras, haciendas y herramientas a los indios capaces. Prestó ayuda a los labradores pobres, distribuyendo entre ellos útiles de labranza… Para fomentar la ganadería, Carlos A. López distribuyó 2300 cabezas de ganado entre gente pobre de la campaña… A causa de una fuerte sequía, el gobierno repartió ganado y efectos útiles al comercio. Existía de hecho un seguro agropecuario… El Estado no concebía la existencia de un solo paraguayo sin hogar y sin tierra (…) La industria metalúrgica comenzó a prosperar con el establecimiento de la explotación y fundición de hierro de Ibycuí, de donde salían implementos agrícolas y armas para la defensa. En 1861 se construyó el primer ferrocarril. Al poco tiempo, la primera línea telegráfica. La marina mercante paraguaya ya estaba compuesta de 11 barcos…” (1)

No caben dudas, conociendo cómo el imperio actúa y ha actuado en diversos puntos del planeta, que semejante empuje y demostración de soberanía e independencia, eran intolerables. Vistos desde la europeizada zona portuaria de Bs.As., era una tremenda calamidad que indios y pobres tuviesen semejante posibilidad de prosperidad… Cualquier semejanza descabellada con declaraciones de funcionarios argentinos actuales, no son pura coincidencia…

La Guerra de la Triple Infamia fue la resultante del accionar de la entonces corona británica, como siempre, expandiendo sus tentáculos para desbaratar cualquier intento de soberanía.

El sistema, como solemos expresar en cuanto al entramado político/imperial a nivel global, permitió sólo por un corto período de tiempo que el Paraguay se desarrollara de manera exponencial y, para los intereses foráneos, peligrosa.

Quienes hayan tenido la oportunidad de leer historia, tanto la oficial como el revisionismo que se ha hecho de la misma, podrán dar cuenta de cómo luego de ese genocidio perpetrado por tres naciones supuestamente independientes (en Argentina ya habían pasado el 25 de Mayo y el 9 de Julio a ocupar sólo algo en la memoria de aquellos tiempos…), en la región comenzó a desarrollarse con más fuerza el dominio imperial a través de sus gerentes menores.

Vale también recordar que tanto Argentina como Brasil estaban endeudados antes de la guerra y para afrontarla, Inglaterra les proveyó de todo el dinero necesario para iniciar la destrucción del Paraguay.

El otro hecho que queremos rescatar es el citado por Marcos Sierras en las redes sociales con una serie de preguntas retóricas, el denominado Mayo Francés Mayo del 68 a la cadena de protestas que se llevaron a cabo en Francia y, especialmente, en París durante los meses de mayo y junio de 1968: “…Alguna vez te preguntaste por qué el Mayo Francés siempre gozó y goza de buena reputación en occidente?

Por qué, hasta las mentes más conservadoras salvan al Mayo Francés?

Será porque le fue/es funcional al capitalismo y sus élites por no haber sido revolucionario…es más por haber sido contrarrevolucionario?

Será porque revueltas de éste tipo son las tolerables por el sistema capitalista, una especie de permiso de disidencia hasta cierto límite…algo así como relajar las tensiones y antagonismos de clases?

Será porque los intelectuales del Mayo Francés no querían cambiar su democracia burguesa, enfrentando así a la URSS (primera revolución proletaria en tomar el poder).

Será porque de allí surgieron las mentes brillantes de la posmodernidad donde se podía licuar cualquier proceso revolucionario?…”

Ana Ri en las redes sociales se refiere a este acontecimiento: “…Mayo de 1968 en Francia, en días como hoy.

(la más grande rebelión estudiantil unida a la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa occidental, secundada por más de nueve millones de trabajadores, y que se extendería a lo largo de muchos otros países, entre ellos México). Fue la expresión política de las luchas en el inicio de la crisis del modelo de acumulación fordista (fundado en el pleno empleo, la regulación nacional de las fronteras para el capital, la negociación con los sectores populares organizados de las políticas de Estado…), y de su reemplazo por el modelo neoliberal. La derrota de l@s trabajador@s y los pueblos a nivel mundial tomaría largo tiempo, y tendría en los gobiernos de Reagan y Thatcher su punto de quiebre -en los 80-, con el precedente del laboratorio latinoamericano de las dictaduras iniciadas en el el 73 con el golpe de Pinochet. Consolidado el neoliberalismo en los 90, seguimos luchando y resistiendo hasta hoy…”

Si vinculamos los hechos citados, con los acontecimientos acaecidos en Latinoamérica desde hace más o menos quince años, podremos comprobar cómo el sistema “permite” que se logren conquistas y derechos para después volver a retomar el control sobre nuestros destinos. Les rogamos que aquí no suelten su furia y descontrol para contradecir lo que estamos proponiendo como idea; les rogamos que las descalificaciones las esgriman luego de haber elaborado un poco lo que intentamos expresar.

Hemos tenido en reiteradas oportunidades la ocasión de redirigir nuestros destinos hacia horizontes mejores, pero, de alguna manera, hemos permitido que nos lo arrebaten. No persistimos en nuestras decisiones y nos quedamos en los lamentos y las críticas, en lugar de salir a defender nuestro derecho a elegir cómo existir.

En los últimos tiempos, en Nuestra Región, se han dado distintas variantes, alternativas pero que, invariablemente, han tenido que “tratar” con el sistema y su imperio. En Venezuela fue el Socialismo del Siglo XXI con la impronta del Eterno Comandante Hugo Chávez Frías, donde aún persisten los intentos desestabilizadores, tanto legales como ilegales; como está ocurriendo en Brasil que, mediante un artilugio supuestamente democrático se pretende destituir a su actual Mandataria; en Ecuador la propuesta de la Revolución Ciudadana ha logrado encausas varios de sus propósitos, pero no han podido aún desprenderse de diferentes instancias de dependencia; en Argentina lo Nacional y Popular pretendió encender esa mecha de la integración y la diversidad, como así la distribución con equidad, nada alcanzó para concientizar sobre una mejor oportunidad como lo fue la denominada Década Ganada.

En todas estas naciones mencionadas imposible ha sido recurrir a desligarse del tremendo lastre que significa la dependencia del sistema a nivel global.

Dicen por ahí que ello es imposible…¿realmente lo será? Al menos nosotros albergamos algunas dudas al respecto.

Cuando hablamos del sistema y del imperio no nos referimos a una nación determinada, porque no la tienen, nos les interesa, el sistema y el capitalismo tiene por bandera e himno el metálico sonido del dinero y las balas. Dominan por el lado de la economía o por el sometimiento asesino de las armas.

Marcos Sierras también comenta que: “…El capitalismo toma nota, todo el tiempo, de las consecuencias que genera y, recalcula sus coordenadas hasta la próxima crisis, hasta el próximo cortocircuito…juega con las cartas marcadas pues quienes lo sostienen saben de antemano (como sus detractores) que habrá una próxima crisis… pero esa no es la carta marcada verdaderamente…la carta marcada es que “ellos” saben cuándo, cómo y dónde será y la próxima pues es ahí, en ese intersticio donde los capitalistas obtienen sus ganancias extraordinarias y el sistema se reproduce, se renueva, resucita y la rueda vuelve a rodar (aplastando a millones, claro)…”

En alguna oportunidad compartimos una reflexión en relación a lo que acontece en Argentina: “…recién cuando a la clase media-burguesa le toquen sus monedas como en tiempos del lamentable corralito, recién ahí saldrán con su furia caceroluda a manifestarse y golpear las puertas del poder (las de los bancos…)…pero ya volverá a ser tarde…

El menemato tardó casi una década en llegar a ese estado, más allá que quien estaba en el des-gobierno era el tarado que escapó en helicóptero…

Lo que se demoró el menemato, mugrizio lo hizo en tiempo récord… ¿imaginan cuánto tardará en desplumar a la clase medio-burguesa???…

A prepararse y ojalá no los vuelvan a distraer con asambleas populares o plazas del pueblo…porque esta vez la cosa será más difícil…no es casual que el gerente mayor del imperio nazi-sionista nos visita…no es cortesía, es bajar línea, comprobar la hacienda y ordenar “el patio trasero”, tan rebelde en los últimos 12 años…”

Convengamos en que en nuestras sociedades existen sectores profundamente mezquinos, que sólo aspiran a lograr su bienestar, sin importar las consecuencias que pudiesen perjudicar al resto. De esos sectores se han alimentado y fortalecido quienes pertenecen al imperio, de esos sectores se han valido para imponer un sistema tan genocida como lo es el capitalismo. No existen las versiones de él con las que han querido endulzar nuestros oídos y consciencias: capitalismo verde o humanizado son falacias nefastas, entre otras variantes edulcoradas.

No podemos disimular que en nuestras sociedades existen tales sectores, tal vez minoritarios en cuanto a su número, pero fuertes en cuanto a poder adquisitivo y por tanto, en influencia. Si sólo se derribara por unos instantes ese poder, al menos el que les otorgamos con nuestra sumisión; si sólo por un momento le restáramos valor a lo que ellos se aferran de manera avara; si sólo por un momento fuésemos capaces de enfrentar al opresor y derribarlo, eliminarlo como en Fuenteovejuna, tal vez alcancemos esa instancia de revalorizarnos con nuestras riquezas que nada tienen que ver con brillos ni cotizaciones. Tal vez pudiésemos erigirnos de manera real soberana e impedir nos vuelvan a someter.

Es una decisión que debemos asumir en conjunto y sin divisionismos mezquinos. Circula en las redes una alocución atribuida a Zaffaroni : “…Si fuéramos un pueblo unido, en tres días sin golpes sin represión, sin armas…se va Macri, lo sacan los propios empresarios que hoy lo apoyan, quédense todos y todas en su casa, no vayan a trabajar, no usen nada, la pérdida de los empresarios sería tan grande en solo tres días, que lo sacan a Macri a patadas pongan una fecha…imiten a la 125, y verán cómo los mismos empresarios lo sacan a patadas, necesitan al obrero para sus fábricas, no sean cagones, usen la cabeza, la inteligencia, la razón…” Por supuesto, en este editorial no pretendemos referirnos exclusivamente al objetivo que plantea este discurso, pero es indudablemente aplicable a muchos, grandes y cada vez más urgentes fines. Renunciar al consumo de lo que nos han hecho creer que necesitamos, trabar la maquinaria trituradora de modo tal que podamos levantar los ojos del quehacer esclavo moderno, mirarnos, empoderarnos, y hacernos definitivamente conscientes de nuestro potencial. ¿Podremos lograrlo alguna vez?

No hemos aún asumido una posición firme, determinante e inclaudicable, salvo en contadas y muy loables excepciones, en sostener nuestras convicciones para derribar definitivamente este perverso y salvaje sistema que nos oprime, somete y mata, dando la posibilidad de lograr otra alternativa real y superadora que nos permita alcanzar una real independencia y una fuerte autodeterminación. Con variantes y contradicciones aún persiste el codearse con el imperio. Se camufla, se trasviste, sólo en su apariencia, pero en el fondo sigue siendo el mismo sistema genocida.

La apuesta y propuesta es el generar una instancia superadora de todo lo que hemos transitado, ideas que nos conduzcan a lograr desprendernos de semejante engendro para re-construirnos y re-definirnos como sociedades autónomas y libres.

¿Sabremos diferenciar en realidad quién es el enemigo y enfrentarlo con la dignidad de todo un pueblo que defiende su derecho a la existencia?

Que así sea.

NORBERTO GANCI –DIRECTOR-El Club de la Pluma

elclubdelapluma@gmail.com –elclubdelapluma@hotmail.com

www.elclubdelapluma.com.ar

DOMINGOS DESDE LAS 10 HS.

POR FM 103.9 RADIO INÉDITA

www.radioinedita.com.ar

Referencias y Material Consultado

1 http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones-992757/68-especiales/5957-2012-01-28-15-53-21

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